sábado, 15 de octubre de 2016


El blog fue diseñado por Jacquelinne Beatriz Pacheco Martínez, alumna de la materia Gramática histórica ll, impartida por el licenciado Francis Mejía, en la carrera de licenciatura en Lenguaje y Literatura en la Universidad de El Salvador, Facultad multidisciplinaria de Occidente, departamento de ciencias sociales, filosofía y letras.

 La información que se ofrece en la siguiente investigación es la evolución del adjetivo y el adverbio, desde la Gramática histórica y diversos autores.

 Lo que se pretende es conocer la manera en que el adjetivo y el adverbio  han venido evolucionando desde los tiempos antiguos hasta la actualidad. Conocer su etimología, los grados del adjetivo,  como grado comparativo y grado superlativo absoluto y relativo y las características del adverbio, como también sus modos.

 Para concluir la investigación se ha planteado para hacer análisis y comprender la evolución del adjetivo y el adverbio  y como se ha venido utilizando.


EL ADJETIVO

El adjetivo es una palabra de origen latino en “adiectīvus“, en donde el prefijo “ad” significa “aproximación“, “iacere” significa “lanzar”, y el sufijo “tivo” indica relación, bien positiva como negativa, pasiva como activa. Así, el término “adjetivo” significa tanto como “lanzar en forma contigua”, “juntar confiriendo relación”. El adjetivo es una particula muy importante que complementa al sustantivo no hay adjetivo sin sustantivo aunque si sustantivo sin adjetivo.

El adjetivo complementa o describe al nombre y ha ido modificándose junto a este por ejemplo la flexión causal se reinterpretan las terminaciones como marcas de numero, con idéntica distribución en alomorfos s y es según Azofra.

Entonces se puede afirmar que los adjetivos no tienen genero o numero propio, sino que lo toman del sustantivo al que acompañan.

Para ver más ejemplos puedes dar clic al siguiente link:

http://www.gramaticas.net/2010/08/ejemplos-de-adjetivos.html





El género y número de los adjetivos se conoce por su terminación en –e o –es y su género respectivamente en su terminación “o” para masculino y en “a” para femenino por ejemplo:               bueno-  buena, malo- mala, tísico- tísica, alto-alta, rápido-rápida en género y en número: fuertes- fuerte, sonrientes- sonriente,  valientes- valiente.

A  continuación un  cuadro para identificar :

Género y número
En terminación “o” para masculino
En terminación “a” para femenino
fuerte   es                       
sonriente           es
valiente              es
Bueno
Malo
Tísico
Alto

Buena
Mala
Tísica
alta


Los demás tienen una misma desinencia en masculino y femenino: leve, ilustre, pobre, gentil, cortes  (Hassen, 1913)

En contradicción con esta regla, toman la terminación “a” en el femenino:
Los adjetivos que significan nacionalidad: español- española, francés- francesa.
Los adjetivos terminados en: -an, -on, -dor, -sor, como: holgazán- holgazana, juguetón- juguetona.
Los diminutivos y aumentativos terminados en este, ote: regordete- regordeta, feote- feota.

 En la composición escrita son imprescindibles, y sirven para describir. Sin los adjetivos, la más de las veces una narración escrita sería sólo una nominación de cosas y narración de sucesos, pero sin descripción de la cosa o el evento en sí.

Por lo regular el adjetivo se encuentra adyacente, contiguo al sustantivo y, en algunas ocasiones sirve para definir el género . Por ejemplo: “bueno, buena, malo, mala“.
No obstante, en otras situaciones el adjetivo no es suficiente para definir el género. Por ejemplo: “falaz, fuerte, prominente, emérito, frágil, etc.).

- El grado superlativo es uno de los tres grados del adjetivo ,según (Bakalarka, 2009) “expresa la       cualidad en su máxima intensidad”.
Es decir la expresión resalta al elevarlo a su máxima intensidad,  ya sea en relación con el resto de un grupo que sería un “grado superlativo relativo” (Bakalarka, 2009), o ya sea en relación con otros objetos que sería un “grado superlativo absoluto”.



EVOLUCIÓN DEL GRADOS SUPERLATIVO

- Sintetico
- Analitico
- Absolutos
- Relativo

Según (Castaño, Pág. 362) la diferencia entre el sintético y el analítico era que uno es  interno y el otro externo” dos construcciones basadas.

 En latín el grado superlativo solía expresarse por medio de una forma sintética a la que le correspondían dos valores. El superlativo absoluto o elativo y el superlativo relativo. 

El superlativo absoluto o elativo según (Castaño, pág. 150) “expresaba la cualidad poseída absolutamente por el objeto en alto grado”. El superlativo relativo expresaba que el objeto poseía la cualidad en grado superior a todos los demás de su grupo.

EL ADVERBIO


 En el libro Gramática Histórica del Español de Federico Hanssen, dice que los adverbios aquí, ahí, allí  se diferencian como este, ese, aquel  ya que aquí se refiere al lugar donde se encuentra la persona que habla, ahí se refiere al lugar donde se encuentra la persona a la cual se dirige la palabra, allí se refiere al lugar donde se encuentra una tercera persona.






En el adverbio ahí: La mujer estudia ahí con sus hijos.  En el adverbio ahí: Las muchachas estuvieron ahí comiendo fruta.

  En el adverbio allí: Manuel espero allí hasta que ellos llegaron.

DERIVACIÓN VERBAL

A pesar de que -mente se suele considerar un sufijo con el significado ‘de manera’ (lealmente ‘de manera leal’), mantiene algunas de las propiedades que tuvo como unidad léxica independiente, por lo que se asimila en parte a los elementos compositivos de la lengua actual.

Así, la base léxica sobre la que -mente incide mantiene un acento secundario: l[è]ntam[é]nte, no
lentam[é]nte, frente a lentit[ú]d, no *l[è]ntit[ú]d. Por otra parte, cuando un adverbio en -mente está cuantificado (muy lentamente), el cuantificador se agrupa semántica-mente
con el adjetivo y deja fuera al segmento -mente: muy lentamente.

Para ver más ejemplos puedes dar clic al siguiente link:



 Los adverbios terminados en -í representan el lugar en forma de un punto determinado, los terminados en –á denotan el lugar en forma más vaga: ven aquí ven acá.  Se puede decir más acá pero no más aquí. Como ya es conocido la lengua debido a que es flexible da lugar a cambios en los cuales se encuentran fenómenos significativos, en el latín vulgar se obtuvieron más cambios como por ejemplo: Se conserva y en la combinación hay  y allí  viene de ibi  y ende.





“Para la formación del superlativo relativo se usan los mismos adverbios con el aditamento del articulo  definido (el más alto, el menos inteligente) que tiene la     función de individualizar” (Llorach, 1999, pág. 110).
Es decir que estos adverbios van a individualizar en la  expresión pero si van acompañados del articulo.
-  superlativo absoluto o relativo .

-  puede expresar el grado más alto o intenso del  adjetivo de tres maneras.

-  presentan la variación morfológica de íssimus (fortísimo, calentísima, paupérrimo, libérrima).

-  Por la anteposición del adverbio muy  (muy amable, muy  inteligente”.

-  Por medio de otros recursos formales, por ejemplo la   prefijación o otro adverbio:   requeteguapo, archiviejo, sumamente malo, horrorosamente feo”.


CONCLUSIÓN

Se planteó la evolución del adjetivo y el adverbio, se sabe que el adjetivo es una partícula muy importante que  complementa al sustantivo y no hay adjetivo sin sustantivo y el adverbio es la parte invariable de la oración que sirve para modificar al verbo, al adjetivo, o a otro adverbio.

Se conoció también los grados del adjetivo y se concluye que el grado comparativo en este existen los comparativos de: superioridad y de igualdad, para la expresión del  comparativo de superioridad, el español prefirió la   partícula comparativa.

BIBLIOGRAFIA

Hugo Marcos Blanco Universidad de Belgrado, hugomb@fil.bg.ac.rs  

EL REGENTE REGIDO: ARGUMENTALIDAD DE LOS COMPLEMENTOS PREPOSICIONALES DE LOS ADJETIVOS

Real Academia Española. (2010). Nueva gramática de la lengua española (Manual). Madrid: Espasa.

Azofra sierra, H. (s.f.). Historia de Morfosintaxis del Español.
Bakalarka. (2009). Gradacion del adjetivo.

Castaño, A. S. (s.f.). Evolución de la expresión del grado superlativo. Centro Virtual de  Cervantes.

Llorach, A. (1999). Gramática de la Lengua Española . Madrid.






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